Imprimir
Recomendar nota
Covena: el tesoro silvestre que florece en los cerros de Nogales
Escrito por: Tomado de Internet
En los cerros que rodean Nogales, Sonora, el inicio de la primavera se anuncia con la aparición de una particular planta que crece entre la dureza de la tierra y el entorno: la conocida popularmente como “covena”, que se caracteriza por una flor morada o “lila” de baja altura, que una vez desenterrándola proporciona un bulbo en forma de cebolla de color café cobrizo, que tras limpiarse brinda un bocado único que es conocido por los habitantes de toda la región.
Esta “matita” no es solo una tradición local, sino una joya botánica conocida científicamente como Dichelostemma capitatum, que cuenta con una presencia sumamente esporádica y selectiva, ya que se encuentra solo al suroeste de Estados Unidos y al noroeste de México, abarcando estados como Arizona y California, así como Sonora y zonas de Baja California.
De acuerdo con los registros científicos, la planta se destaca por su capacidad de adaptación a suelos pedregosos y arenosos típicos de nuestra geografía fronteriza, siendo la parte que se consume un bulbo o cormo que almacena los nutrientes y se encuentra debajo de la superficie hasta que las lluvias de invierno activan su ciclo vital.
Para los nogalenses, el sabor de la covena evoca una mezcla entre nuez, tierra y coco, el cual es tan apetecible que justifica la búsqueda entre los cerros y el terreno difícil, y toma práctica o tradición familiar las pistas para poder identificar la pequeña flor con un morado peculiar, para seguir “escarbando” con la intención de encontrar la “cebollita”.
Históricamente, este fruto ha formado parte del patrimonio biocultural de la región, siendo una fuente de alimento alternativo para los pueblos originarios; y fue en la época de construcción de las vías del ferrocarril por la frontera en donde se especula que algunos de los trabajadores de la empresa ferroviaria observaron a grupos de ardillas desenterrando el fruto, lo que les causó curiosidad, y desde ese momento se ha convertido en una tradición el juntar covenas como una actividad de Semana Santa.
Sin embargo, y pese a su importancia, el crecimiento de la mancha urbana y la alteración de los patrones de lluvia representan un desafío para la preservación de esta especie endémica, ya que la covena, celosa de su entorno, al igual que la bellota, prefiere suelos vírgenes para su crecimiento, por lo que la protección de espacios sin modificar su paisaje es la única forma de que esta planta continúe apareciendo en marzo, solo por algunas semanas, y se oculte durante todo el año.
https://eldiariodesonora.com.mx/nogales/2026/04/07/covena-tesoro-silvestre-florece-cerros-nogales.html





